En los Viernes de Ciudad vivimos una experiencia sistemática del cuerpo en el territorio. El pasado viernes 28 de marzo dedicados al trabajo con las manos nos visitaron talleristas muy especiales que se han dedicado a crear, y con los niños y niñas exploraron materiales e historias, dibujaron, pintaron, tejieron, moldearon e hicieron bisutería.

Si pensamos en el trabajo con las manos, en el trabajo artesanal, nos vienen a la mente verbos como diseñar, ensartar, esculpir, tejer, pintar, moldear, amasar, construir, coser, armar, construir, escribir, tallar, dibujar…

Desde un punto de vista antropológico en la producción manual de las poblaciones existe una memoria histórica y cultural que refleja su conexión con los dones de la tierra, su desarrollo tecnológico, su concepción del mundo, sus creencias, sueños y aspiraciones, así como las relaciones entre las personas que las conforman y las demás especies.

En este Viernes de Ciudad evocamos el territorio en las aulas del Centro Infantil de manera orgánica y creativa. La cultura que nos habita emerge en el descubrir de las cosas, de los materiales y sus posibilidades, de los momentos, de las personas y en esa experiencia se forma la identidad. Para todos, niños, maestros y familias encontrarse en el trabajo artesanal es un privilegio que recrea y revive tradiciones y costumbres, que atraviesa las manos, el cuerpo y por eso, el niño que fuimos.